Dimensiones Pastorales
Dimensión Comunitaria
Destaca la importancia de la comunidad como un elemento fundamental en la experiencia de fe. La Iglesia no solo es una colección de individuos, sino una comunidad de creyentes que comparten su camino espiritual.
La dimensión comunitaria se manifiesta en la participación en la liturgia, la oración conjunta, la celebración de los sacramentos y el apoyo mutuo en la vida cristiana. La comunidad eclesial ofrece un espacio donde los fieles pueden compartir sus dones, experiencias y desafíos, construyendo así relaciones auténticas y solidarias.




Dimensión Misionera
Un auténtico camino cristiano que llena de alegría y esperanza el corazón y mueve al creyente a anunciar a Cristo de manera constante en su vida y en su ambiente, además proyecta hacia la misión de formar discípulos misioneros al servicio del mundo.
Habilita para proponer proyectos y estilos de vida cristiana atrayentes, con intervenciones orgánicas y de colaboración fraterna con todos los miembros de la comunidad. Contribuye a integrar evangelización y pedagogía, comunicando vida y ofreciendo itinerarios pastorales acordes con la madurez cristiana, la edad y otras condiciones propias de las personas o de los grupos.
Incentiva la responsabilidad de los laicos en el mundo para construir el Reino de Dios. Despierta una inquietud constante por los alejados y por los que ignoran al Señor en sus vidas.




Dimensión Pascual
Se refiere a la centralidad de la celebración de la Pascua en su vida y liturgia. La Pascua, la resurrección de Jesucristo, es el evento fundamental que da sentido a la fe católica. En esta dimensión, la Iglesia vive y renueva continuamente la esperanza y la alegría que emanan de la victoria sobre la muerte.
La liturgia pascual, especialmente la Misa dominical, es el momento culminante donde los católicos conmemoran y participan en el misterio pascual, recordando la muerte y resurrección de Cristo. La dimensión pascual también impulsa a los fieles a vivir una vida de renovación espiritual, marcada por la gracia y la esperanza en la vida eterna.




Pastoral Social / Dimensión Samaritana
Se enfoca en el servicio compasivo a los más necesitados y en la promoción de la justicia social. Inspirada en la parábola del Buen Samaritano, esta dimensión destaca el mandato de amar al prójimo y responder a las necesidades concretas de quienes sufren.
La Iglesia, a través de sus estructuras y comunidades, se compromete en obras de caridad, como asistencia a los pobres, atención a los enfermos y apoyo a los marginados.



Dimensión Juvenil
se centra en la participación activa y la pastoral dirigida a los jóvenes. Reconociendo que la juventud constituye una parte vital de la comunidad eclesial, esta dimensión busca involucrar a los jóvenes en la vida de la Iglesia, nutrir su fe y proporcionar un espacio donde puedan expresar sus inquietudes y dones.
La Iglesia fomenta programas y actividades específicamente diseñados para abordar las necesidades espirituales, formativas y sociales de los jóvenes. Además, se promueve la inclusión de los jóvenes en la toma de decisiones y en la misión evangelizadora de la Iglesia, reconociendo su papel crucial en la continuidad y renovación de la comunidad cristiana.




El Oratorio
es un espacio de formación integral para niños y jóvenes, orientado a formar buenos cristianos y honrados ciudadanos mediante la liturgia, la catequesis y el juego.
Oratorio María Auxiliadora: atiende a niños y jóvenes de 8 a 14 años. Reciben catequesis y talleres, seguidos de espacios de recreación.
Oratorio Padre Agustín Vásquez: dirigido a jóvenes de 8 a 18 años en categorías deportivas de fútbol. Cada jornada incluye catequesis previa a los encuentros.
Los participantes provienen principalmente de las zonas parroquiales cercanas.




